Pterigión ("Carnosidad").

 

 

Un pterigión es un crecimiento benigno anormal de la conjuntiva (tejido superpuesto alrededor del ojo) que a menudo se desarrolla sobre la córnea desde la conjuntiva del lado interno del ojo, aunque también puede presentarse menos frecuentemente en la superficie externa de la córnea.

Esta condición puede afectar a uno o a ambos ojos. La causa exacta se desconoce, pero puede ser más común en las personas que han sufrido exposición a la luz solar o al viento en exceso, como en el caso de aquellas que trabajan al aire libre, por lo que se asocia a la exposición prolongada de los rayos ultravioleta del sol.

Entre los factores de riesgo se pueden mencionar la exposición en áreas soleadas, polvorientas, arenosas o de mucho viento. Los campesinos, los pescadores y las personas que habitan cerca del ecuador son quienes resultan más afectados y es un trastorno poco común en niños.

El signo principal de esta condición es un área indolora de tejido blanquecino elevado con vasos sanguíneos en el borde interno y/o externo de la córnea.

 

 

Tengo "Carnosidad"?

 

El diagnóstico se confirma con un examen físico de los ojos y párpados y por lo general no se requieren exámenes especiales.

 

 

 

Tratamiento.

No se requiere tratamiento quirúrgico a menos que el pterigión comience a obstruir la visión de manera directa o generando un astigmatismo secundario, en cuyo caso se lo debe extirpar quirúrgicamente. Se deben usar anteojos protectores y sombrero o gorra para prevenir recurrencias y usar antiinflamatorios tópicos en caso de inflamación sintomática (acudir al oftalmólogo para descartar otras enfermedades parecidas, pero de causa diferente).

La mayoría de los pterigiones no causan problemas y no requieren tratamiento, pero si el pterigión ha invadido el área pupilar de la córnea, los resultados después de su extracción son buenos.

Es posible la recurrencia después de haber sido extirpado aproximadamente en el 20%. Se desconoce la causa exacta de la recurrencia. Las personas que tienen pterigiones deben ser vistas por un oftalmólogo anualmente para detectar a tiempo la invasión de la pupila antes de que ocurra una interferencia de la visión. Se debe buscar asistencia médica si se ha tenido un pterigión en el pasado y los síntomas recurren.

La protección del ojo contra la luz ultravioleta puede tener un efecto preventivo.

 

Desea saber más?